Es como si todo fuera predecible. La experiencia es tan chata que tranquilamente puede ser reemplazada con palabras. Pensas en ir a un lugar al cual vas seguido y nada te incentiva a hacerlo. Sabes que podes imaginarte perfectamente lo que va a pasar y que lo vas a corroborar cuando alguien te lo cuente. La gente es siempre igual, sabes como te va a saludar, qué cuento te va a contar, que obviamente no te va a interesar, que a él no le va a interesar el tuyo, pero igualmente te vas...